Nuestro Calado

TESTIGO del TIEMPO

Hace más de 100 años que nuestros antecesores comenzaron elaborando y almacenando el vino en nuestro calado; y en la actualidad seguimos haciéndolo con el mismo mimo y cuidado.

Los vinos reposan en este calado centenario de Cordovín que forma parte del origen de la bodega y que mantenemos perfectamente acondicionado para esta misión.

Posee una capacidad para 35.500 litros (o como decían nuestros abuelos “algo más de 2.200 cántaras”) y una temperatura de 11 a 13ºC para la óptima conservación del vino, mantenida de forma natural gracias a sus 6 metros de profundidad subterránea.

Testigo del paso de más de un siglo y de la evolución del arte vitivinícola, su visita es un viaje en el tiempo que conecta con las raíces y la historia de nuestra bodega.

Forma parte de quienes somos y de nuestra forma de entender el vino.

Nos sentimos muy orgullosos de lo que lograron nuestros antepasados y de que generación tras generación continuemos llenando de vida este mundo subterráneo.

Esta construcción nos permite entender la historia de la familia y sus costumbres. Es, además, una muestra arquitectónica característica de la tradición y cultura de Cordovín y, sin duda, de Bodegas Ángel Benés Matute.

Más de cien años respetando nuestro legado

Calado
centenario